Tema 3. Sistema Operativo Linux 2.1 El Sistema Operativo y las Aplicaciones.
Sistema Operativo
Todos los componentes de un ordenador, aunque se encuentren correctamente conectados, no son
capaces de realizar tarea alguna por sí solos. Necesitan una serie de instrucciones, un soporte lógico que
armonice los distintos elementos y consiga que trabajen coordinadamente para realizar las funciones
que esperamos de ellos. Este tipo de programas se conocen como sistema operativo y son responsables
del control de los dispositivos físicos, del proceso de almacenamiento o generación de la información y
de la ejecución de las aplicaciones.
Muchas de las tareas propias de un sistema operativo son y deben ser supervisadas. Para ello,
proporciona la interfaz de usuario que permite acceder a los dispositivos a través de la interacción con
el sistema. En un principio, los sistemas operativos ofrecían una interfaz de texto, sin embargo, cada
vez más, es posible interactuar con el ordenador a través de un interfaz gráfica que permite una mayor
facilidad de comunicación aunque sacrificando, a veces, la precisión.
Las Aplicaciones
Son programas que permiten la ejecución de tareas concretas, como procesar texto, manipular archivos
gráficos, comunicarse mediante correo electrónico, etc. Podríamos decir que se encargan de hacer
funcionar los componentes físicos del ordenador con el objetivo de realizar una misión específica.
Hay distintos tipos de aplicaciones o software para cada tarea que pueda ser realizada mediante un
ordenador. Así encontramos distintos programas capaces de procesar texto, suites ofimáticas, que
facilitan casi toda la gestión de documentos de una oficina media, incluso de realizar trabajos
minoritarios y muy especializados, como controlar las llaves de riego de una explotación agrícola.
Sin embargo, también podemos clasificar el software, no por su funcionalidad, sino por el tipo de
licencia que lo cubre, esto es, por su carácter propietario o libre, en definitiva.
2.2. El concepto de propiedad.
Tal vez sea necesario en estos tiempos detenerse un poco para reflexionar sobre la idea de propiedad tal
y como nos ha llegado a las generaciones actuales. Son muchos años, en los que las compañías
multinacionales han procurado crear un estado de opinión favorable a sus intereses, fundamentalmente
comerciales.
Tradicionalmente las sociedades se han organizado y se han dotado de herramientas y normas que les
beneficiaban. En este contexto surge la idea y el concepto original de “propiedad". Es decir, la noción
de propiedad surge como mal menor ante los problemas ocasionados para compartir bienes escasos. Es
ahí donde cobra plena vigencia y total sentido. Cuando una persona posee algún bien, un trozo de tierra,
un objeto, significa que tiene control absoluto sobre el bien poseído y, en caso de compartirlo, ha de
renunciar a la parte compartida. Es fácil, si compartimos la mitad de nuestro bocadillo con otra persona,
hemos de renunciar a la parte que ella se come.
Esta lógica aplastante sobre la propiedad de las cosas materiales, puede ser paradójica cuando se
extrapola, y pretende aplicarse a situaciones ajenas a esta realidad. Así piensan, por ejemplo, quienes
creen que las ideas no son un bien escaso, es decir, el hecho que una persona tenga una idea no merma
la capacidad de cualquier otro para tenerlas.
Desde esta óptica no parece razonable aplicar el concepto de propiedad material tal cual, en el terreno
del conocimiento. Al fin y al cabo, un programa de ordenador no es más que una secuencia de
instrucciones basadas en algún código o algoritmo científico, patrimonio de toda la sociedad. Debemos
pagar un precio pues, si queremos comprar un barco para navegar, pero no debemos pagar por el
Principio de Arquímedes, puesto que éste pertenece a toda la humanidad; de igual forma hemos de
entender el software como servicio, pero no como producto comercial. No es un bien escaso.
2.3. Tipos de Software.
En la actualidad hay diferentes categorías de aplicaciones para el ordenador, si nos atenemos a su
licencia; muchas de ellas pueden prestarse a confusión, por eso trataremos de aclarar lo que significan
los diferentes calificativos aplicados al software.
Software comercial. Es el desarrollado por una empresa con intención de venderlo y obtener unos
beneficios. No debe confundirse con propietario, puesto que hay software libre que es comercial,
aunque es cierto que la mayoría del software comercial es propietario.
Software libre. Es aquel que puede ser distribuido, modificado, copiado y usado; por lo tanto, debe
venir acompañado del código fuente para hacer efectivas las libertades que lo caracterizan. Dentro de
software libre hay, a su vez, matices que es necesario tener en cuenta. Por ejemplo, el software de
dominio público significa que no está protegido por el copyright, por lo tanto, podrían generarse
versiones no libres del mismo, en cambio el software libre protegido con copyleft impide a los
redistribuidores incluir algún tipo de restricción a las libertades propias del software así concebido, es
decir, garantiza que las modificaciones seguirán siendo software libre.
También es conveniente no confundir el software libre con el software gratuito, éste no cuesta nada,
hecho que no lo convierte en software libre, porque no es una cuestión de precio, sino de libertad.
Software semilibre. Es aquel que mantiene las mismas características que el software libre para los
usuarios individuales, entidades educativas o sin ánimo de lucro, sin embargo prohibe esas libertades
para su uso comercial o empresarial.
Software propietario. Es aquel que no es libre ni semilibre; por lo tanto, su redistribución,
modificación y copia están prohibidas o, al menos, tan restringidas que es imposible hacerlas efectivas.
Freeware. No tiene una definición clara y precisa, sin embargo suele usarse para clasificar al software
que puede redistribuirse libremente pero no modificarse, entre otras cosas, porque no está disponible su
código fuente. El freeware no es software libre.
Shareware. Es un software que permite su redistribución, sin embargo no viene acompañado de su
código fuente y, por tanto, no puede ser modificado. Además, pasado un periodo de tiempo,
normalmente es necesario pagar una licencia para continuar usándolo, luego tampoco es software libre.
3. Las distribuciones de Linux.
Las distribuciones de Linux son paquetes de software que incluyen el Sistema Operativo Linux y unas
aplicaciones, normalmente libres, que permiten realizar prácticamente todas las tareas para las que está
diseñado un ordenador.
Consta de un sistema de ventanas (normalmente KDE o Gnome) para facilitar la adaptación e
interacción con la máquina de una forma intuitiva y sencilla, aunque en su interior se encuentra un
núcleo robusto que garantiza la estabilidad de todo el sistema
4. Las áreas de trabajo.
Cuando entramos por primera vez en Linux y en la instalación se ha configurado arranque en modo
gráfico, nos aparece en la pantalla el escritorio basado en el proyecto GNOME o el escritorio basado en
el proyecto KDE, según se desee.
Hemos de imaginarnos lo que nos sugiere este nombre, es decir, estamos ante una mesa de trabajo con
espacios para archivar documentos y con herramientas que nos permiten su creación y modificación.
Este escritorio es un área de trabajo con una serie de iconos acompañados de un texto descriptivo que
nos permiten el acceso de una forma rápida y directa a estos elementos, y está flanqueado
inferiormente por un panel que contiene las aplicaciones y herramientas del sistema.
El ratón fundamentalmente nos permitirá desplazarnos por el área de trabajo y realizar la mayoría de
acciones más comunes para interactuar con el sistema. Así, cuando pulsemos una vez con el botón
izquierdo del ratón sobre cualquier elemento, estaremos seleccionándolo; mientras que si realizamos
dos pulsaciones seguidas estaremos confirmando nuestra selección y ejecutando, por ende, la acción
asociada al elemento. Además, si pulsamos el botón derecho del ratón, nos aparecerá un menú
contextual que dependerá de si estamos situados sobre algún elemento en particular o sobre el fondo del
escritorio. Otra característica usual del ratón es arrastrar que consiste en seleccionar un elemento con el
botón izquierdo y desplazarlo sin soltar el botón.
Este entorno de trabajo es muy configurable y podemos elegir el aspecto que más nos agrade. También
podemos decidir qué elementos incluimos y/o excluimos del escritorio o de los paneles. Más adelante
vamos a ver con más detalle estas capacidades.
Iconos del escritorio
Acceso al menú de Inicio
Panel inferior
Paginador de espacios de trabajo
Lanzadores
El área de trabajo de Linux con un gestor de ventanas basado en el proyecto KDE
4.1. Los paneles.
En la parte inferior de la pantalla tenemos una barra horizontal llamada panel, que nos permite acceder
a todas las herramientas y utilidades del sistema. Podemos tener definidos tantos paneles como
necesitemos para alojar en ellos diferentes tipos de elementos:
Botón de Aplicaciones de KDE (botón de inicio). Está identificado con icono situado en la
●
parte inferior izquierda del panel, y contiene las aplicaciones y comandos del sistema
clasificados por tipo.
Lanzadores de aplicaciones, que permiten acceder, con una sola pulsación del botón
●
izquierdo del ratón, al programa correspondiente.
Apliques, que son pequeñas utilidades que proporciona el sistema como el reloj, la fecha, el
●
paginador de espacios de trabajo, etc.
Los paneles son altamente personalizables. Podemos añadir y eliminar lanzadores a nuestro gusto,
modificar la configuración de los espacios de trabajo, etc.
4.2. El escritorio.
El escritorio que nos ofrece KDE o GNOME tiene una concepción similar a una mesa de trabajo
convencional, como hemos comentado anteriormente, es decir, se trata de un espacio donde podremos
alojar los documentos y las aplicaciones que usamos con mayor frecuencia.
Su funcionamiento es similar al de cualquier otro sistema de ventanas, por lo tanto, podemos añadir o
eliminar elementos, cambiar su decoración, en definitiva, configurarlo de acuerdo con nuestras
necesidades y/o preferencias.
Los elementos que contiene el escritorio están identificados por un icono y un texto descriptivo, de
modo que al situarnos sobre uno de ellos y pulsar dos veces con el botón izquierdo del ratón,
ejecutaremos una acción dependiendo del tipo de elemento:
Si se trata de una aplicación, ésta se ejecutará.
●
Si se trata de un fichero de datos, el sistema ejecutará la aplicación asociada al tipo de fichero
●
para poder editarlo.
Si se trata de una carpeta, se nos mostrará su contenido en el explorador de archivos.
●
4.2.1. Añadir o eliminar elementos del escritorios
La tarea de añadir elementos al escritorio es bastante sencilla, tanto si se trata de aplicaciones como de
ficheros o carpetas. Aunque existen varios procedimientos para realizar esta tarea, lo usual es utilizar el
menú contextual que aparece al pulsar el botón derecho del ratón sobre un área vacía del escritorio.
Añadir un acceso directo para Ximian Evolution
Por ejemplo, si queremos añadir un acceso directo para la herramienta de trabajo en grupo Evolution
que, entre otras tareas, nos permite gestionar nuestro correo electrónico, efectuaremos los pasos
siguientes:
Nos situamos en un área vacía del escritorio y pulsamos con el botón derecho del ratón.
1. En el menú, elegimos "Crear nuevo – Archivo – Enlace a aplicación..." y rellenamos los
campos informativos de la ventana que se nos muestra.
2. Pulsamos en el botón "Icono" de la pestaña “General” y elegimos la imagen que represente a
la aplicación, en este caso evolution.png
3. Pulsamos "Aceptar" en ambas ventanas y tendremos nuestro acceso directo a Evolution en el
escritorio.
Si queremos incluir un acceso directo a un fichero o una carpeta, repetiremos el procedimiento anterior
y lo localizaremos en nuestro árbol de directorios. También existe una forma más sencilla utilizando la
característica de "arrastrar y soltar", es decir, desde una ventana del explorador de archivos,
seleccionaremos un fichero o carpeta con el botón izquierdo del ratón y, sin soltarlo, arrastraremos el
fichero hasta un área vacía del escritorio. Esta acción moverá el archivo hasta el escritorio. Si la acción
la realizamos manteniendo pulsada la tecla "Control", entonces el archivo se copiará al escritorio
manteniendo el original en su ubicación original.
Para eliminar cualquier elemento del escritorio, tendremos que situarnos sobre él, pulsar el botón
derecho del ratón y elegir la opción "mover a la papelera".
5. Organizar nuestros archivos.
Hemos comparado anteriormente al ordenador con una oficina donde podemos usar herramientas para
producir documentación y disponer de un espacio para almacenar estos documentos, por lo tanto, desde
este punto de vista necesitamos conocer la forma en que podemos archivar y acceder posteriormente a
nuestro trabajo.
KDE nos ofrece Konqueror, el explorador de archivos, que es la aplicación encargada de gestionar
nuestro árbol de directorios. Si por el contrario estamos trabajando en un entorno GNOME
dispondremos del explorador Nautilus.
5.1. El explorador de archivos.
Konqueror es la aplicación del sistema que nos permite organizar nuestros ficheros. Se ejecuta en una
ventana y podemos invocarla tanto desde el lanzador que posee en el panel superior, como activando el
acceso directo situado en el escritorio.
Barra de herramientas Barra de direcciones
Área de
Módulos del panel de navegación contenidos
Panel de navegación
Konqueror, el navegador de archivos.
Nos permite efectuar las operaciones más comunes con archivos, como copiar, pegar, eliminar, etc.
junto a otras características más avanzadas como la visualización de determinados tipos de documentos,
la navegación por la Internet o la transferencia de ficheros a través de la red.
Podemos tener varias ventanas del explorador de archivos abiertas simultáneamente y utilizar la
característica de "arrastrar y soltar" para traspasar archivos de una carpeta a otra de nuestro sistema o
crear accesos directos en el escritorio.
5.1.1. Barra de herramientas.
La barra de herramientas contiene el menú general de la aplicación y los botones normales para
facilitarnos la navegación, ya sea por nuestro árbol de directorios o por Internet.
Barra de herramientas de Konqueror
Los botones nos permiten:
Arriba. Nos lleva al directorio "padre" del actual, es decir, sube un nivel en árbol de directorios.
Atrás. Para visitar el último lugar al que hemos accedido. Si pulsamos sobre la flecha a la derecha del
botón se nos despliega una ventana con todos los lugares visitados durante la sesión y nos permite
seleccionar cualquiera de ellos.
Adelante. Se comporta de forma análoga al botón anterior.
Inicio. Carga el lugar que tengamos definido en las preferencias. Por defecto, carga el contenido de
nuestro directorio personal de trabajo.
Recargar. Actualiza el contenido de la ventana.
Detener. Interrumpe la carga del listado de los archivos de un directorio, o de una página web si
estamos accediendo a un lugar de la Internet.
Además disponemos de una serie de botones para abreviar las tareas más comunes. Estos son: cortar,
copiar, pegar, imprimir, zoom, modo de visualización (iconos, lista, etc.) y distintos modos de
previsualizaciones de archivos.
Finalmente, a la derecha se encuentra un botón animado para indicar el estado de la navegación.
5.1.2. Barra de dirección.
Es un elemento de Konqueror que nos permite decidir la dirección a la que queremos acceder.
Konqueror también nos puede servir efectivamente como aplicación cliente de transferencia de
ficheros, cliente de FTP, es decir, si escribimos las dirección de un servidor de archivos, se conectará a
él y nos permitirá intercambiar ficheros como si se tratase de nuestro propio árbol de directorios.
Barra de direcciones de Konqueror.
5.1.3. El panel de navegación.
El panel lateral de navegación de Konqueror es una subventana que nos muestra la carpeta de
Marcadores, los dispositivos del sistema, el histórico de lugares visitados, la carpeta personal de inicio,
reproductor multimedia, sitios de red, la carpeta de root (directorio raíz del sistema) o servicios
disponibles (dispositivos, navegador LAN, navegador de impresión , etc.).
Toda esta información se puede seleccionar a través de la columna
de módulos situada a la izquierda del panel de navegación.
Para ocultar o mostrar el panel lateral tenemos cuatro opciones:
En el menú "Ventana" de Nautilus, seleccionar o deseleccionar la
opción "Mostrar panel de navegación".
Pulsar la tecla F9 oculta o muestra el panel
●
alternativamente.
Pulsando el botón de ocultar situado en la parte superior
●
izquierda de la barra de herramientas extra.
Pulsando el botón del primer módulo del panel, y
●
seleccionando la opción “Cerrar el panel de
navegación”. (Esta opción solo sirve para cerrar el panel
y no para abrirlo).
Panel de navegación de Konqueror.
5.2. Ver el contenido de nuestro disco.
Cuando ejecutamos Konqueror aparece, si no hemos cambiado las preferencias, el contenido de nuestro
directorio personal, si activamos en el panel de navegación el módulo “carpeta de root”, observaremos
todas las carpetas del sistema junto a un símbolo “+” que podemos pulsar si deseamos que nos muestre
las subcarpetas que contiene, de esta forma podemos explorar todos los ficheros almacenados en
nuestro disco duro. Si pulsamos sobre cualquier carpeta, se nos mostrará su contenido en la ventana
principal de Konqueror.
En el caso de querer explorar una unidad de disco extraible, podremos aceeder a ella de dos formas:
Montado previamente la unidad, debemos situarnos en la carpeta /mnt/floppy, si es un disco
✔
flexible, o en /mnt/cdrom, si es un disco compacto.
Sin necesidad de montar las unidades, seleccionar en el panel de navegación el dispositivo
✔
directamente. Éste se montará automáticamente.
En general, el sistema accede a las unidades externas o a las demás particiones del disco, bajo el
directorio /mnt.
Una vez localizado el archivo deseado, sólo debemos de hacer doble click con el botón izquierdo del
ratón para abrir el archivo y ver su contenido. El nevegador detectará con qué aplicación debe abrir el
archivo. Si el navegador no conoce el tipo de archivo, nos preguntará a través de una lista, el programa
asociado para abrirlo manualmente.
5.3. Operaciones con archivos y carpetas.
En esta sección vamos a describir las acciones más habituales para organizar nuestros documentos.
Todas ellas las realiza Konqueror de una forma sencilla y elegante, de modo que nos facilitará la tarea
de trabajar con nuestros archivos para gestionarlos de una forma ordenada y eficaz.
5.3.1. Seleccionar archivos y carpetas.
Efectuando una pulsación con el botón izquierdo del ratón sobre cualquier elemento, que se encuentre
listado en la ventana principal de Konqueror se seleccionará automáticamente dicho elemento y el
contenido de la selección se nos mostrará en la barra de estado situada en la parte inferior de la ventana.
Selección múltiple usando la tecla “Control”
Si deseamos realizar una selección múltiple de archivos o carpetas tendremos dos formas diferentes de
conseguirlo:
Elegir los elementos, uno a uno, manteniendo pulsada la tecla "Control" nos selecciona los
✔
elementos aislados que hayamos elegido con una pulsación del botón izquierdo del ratón.
Si deseamos efectuar una selección múltiple de un grupo de archivos consecutivos, bastará
✔
elegir el primero y el último manteniendo pulsada la tecla "Mayúsculas".
En ambos casos, Konqueror nos informará de nuestra selección mostrándonos los archivos elegidos en
modo de "vídeo invertido" y a través de la barra de estado.
5.3.2. Copiar y mover archivos o carpetas.
Konqueror nos ofrece varias alternativas para copiar y/o mover archivos o carpetas.
En primer lugar debemos seleccionar los archivos o carpetas que deseamos copiar en el directorio de
origen. En el menú "Editar" elegimos la opción "Copiar" o "Cortar", si queremos moverlos, a
continuación nos dirigimos hacia el directorio destino y elegimos "Pegar". Esta es la forma natural de
copiar o mover elementos utilizando los menús de Konqueror.
Otra posibilidad es realizar la operación anterior usando el menú contextual del botón derecho del
ratón.
También podemos usar la característica de "arrastrar y soltar" entre dos ventanas abiertas de
Konqueror, una mostrando el directorio origen y la otra, el destino. Si tomamos un elemento y lo
arrastramos hasta la ventana del directorio destino:
Movemos el elemento si mantenemos la tecla "Shift" pulsada durante la operación, es decir
✔
lo cambiamos de ubicación.
Copiamos el elemento si mantenemos la tecla "Control" pulsada durante la operación, es
✔
decir, el archivo permanecería en su carpeta de origen y crearíamos una copia en la carpeta
destino.
Nos pregunta si deseamos copiar o crear un "enlace simbólico".
✔
5.3.3. Duplicar, crear, borrar, enlazar o renombrar archivos y carpetas.
El procedimiento para duplicar, crear (carpetas), borrar o renombrar un archivo o una carpeta es muy
simple, basta seleccionar el elemento y en el menú de Konqueror o en el menú contextual del botón
derecho del ratón, elegir la opción deseada.
Crear. Crea un directorio nuevo para almacenar archivos, como subcarpeta de la que nos encontremos
en ese momento.
Borrar. Elimina el fichero o la carpeta y la mueve a la papelera desde donde puede eliminarse
definitivamente.
Renombrar. Cambia la denominación del fichero o carpeta en cuestión.
5.3.4. Cambiar los permisos de archivos y carpetas.
Linux es un sistema multiusuario. Esto significa que diferentes personas pueden utilizar el mismo
equipo y se asegura tanto la confidencialidad de los datos como la estabilidad del propio sistema, por
ello, cada archivo posee un dueño que, normalmente, es el creador del archivo y cada usuario del
sistema pertenece a un grupo, aunque sea el formado por él mismo como único componente. Para
garantizar esta situación de confianza y estabilidad, el sistema establece tres tipos de acceso para los
ficheros, lectura (r), escritura (w) y ejecución (x), según el usuario sea el dueño del fichero, pertenezca
al grupo propietario del fichero o sea, simplemente un usuario reconocido por el sistema.
Pues bien, sólo el dueño de un fichero puede establecer esta jerarquía de niveles de acceso y permitir o
denegar que otros puedan leer, editar o ejecutar su archivo. Esta acción la puede realizar pulsando con
el botón derecho del ratón situado sobre el fichero y eligiendo la opción "Propiedades", obtendrá una
pantalla informativa con las características del fichero seleccionado y una pestaña titulada "Permisos"
donde podrá establecer para su archivo el nivel de acceso que desee.
Diálogos para controlar los permisos del archivo seleccionado.
5.3.5. La papelera.
La papelera es un espacio intermedio ocupado por los ficheros antes de ser eliminados definitivamente
del disco. Cuando decidimos eliminar un fichero, en un principio lo trasladamos a este lugar, de modo
que si, accidentalmente lo hemos borrado y queremos recuperarlo, siempre tendremos la oportunidad
de reubicarlo en su lugar original mientras se encuentre en la papelera.
Podemos, en las preferencias de Konqueror, incluir una orden de eliminar directamente sin usar la
papelera, sin embargo no es recomendable, a menos que tengamos una sangre fría y una seguridad en
nosotros mismos, envidiables.